Emitido por el Centro de voluntarios de Rhode Island
Demuestre a su hijo adolescente qué tan importante es el servicio comunitario, no solamente para usted, sino para todo el mundo.
Anime a su adolescente o pre-adolescente a participar en servicio comunitario. Los estudios demuestran que el servicio comunitario regular puede darle un impulso a la autoestima de los adolescentes. Les enseña sobre temas sociales y produce éxito escolar y futuro. Hasta les puede ayudar a evitar problemas con las drogas, embarazos y problemas con la policía1.
Una de las mejores maneras es que la familia entera se haga voluntaria.
Si usted es como la mayoría de las personas, sencillamente no hay suficiente tiempo en el día. Ya de por sí tiene tantas cosas que cumplir, desde lo que su jefe quiere que haga hasta lo que sus hijos quieren que haga. Con todas esas cosas en su rutina, no se imagina cómo hacerse voluntario, aun cuando quisiera ayudar a resolver problemas en la comunidad. Su adolescente probablemente piense lo mismo.
Bueno, en donde hay fuerza de voluntar, se puede encontrar la manera…. Háganse voluntarios juntos. El voluntarismo familiar lo pueden comenzar los niños más pequeños, los adolescentes, los abuelos, cualquiera que tenga interés en contribuir en la comunidad. Hay una tarea para cada miembro de la familia voluntaria.
Las familias que son voluntarias se benefician porque:
Es divertido.
Causa satisfacción.
Fortalece las familias.
Ayuda a otros y fortalece las comunidades.
Mejora la comunicación familiar.
Ayuda a crear una nueva generación de voluntarios dedicados.
Enseña a los muchachos valores tales como: la bondad, la simpatía, el respeto, la amistad y la tolerancia.
Enseña responsabilidad.
Enseña habilidades útiles y permite a los adolescentes a explorar profesiones.
Es una buena manera de conocer a otras personas y hacer amigos.
Le da a los miembros de la familia una perspectiva diferente de la vida.
En general, permite que los adolescentes sean la voz de otros adolescentes.
Cambia vidas.
El voluntarismo familiar hace la diferencia.
El voluntarismo familiar permite que las personas sean voluntarias aunque tengan otros compromisos, como por ejemplo: cuidar a niños o envejecíentes.
El voluntarismo familiar permite a que los adolescentes y sus familias tomen responsabilidad de sus comunidades. Los voluntarios en la familia pueden trabajar para identificar y resolver sus propias necesidades y las necesidades de los que les rodean.
El voluntarismo familiar fortalece los lazos familiares y la comunicación. Los padres se convierten en modelos activos.
MANERAS FÁCILES DE PARTICIPAR
Para comenzar a hacer la diferencia en la vida de su hijo, su vida y la vida familiar, PARTICIPE:
La manera más rápida de comenzar a ser voluntario en familia es visitar www.vcri.org y pulse en "Opportunity Search" que se encuentra en el margen izquierdo de la página. Busque "Family Friendly Volunteer Opportunities" y siga los enlaces para "More…" Hay más de 100 agencias disponibles en todo el estado en donde se facilita la oportunidad de ser voluntario.
Tome parte en los Días nacionales de familias voluntarias, 20 y 21 de noviembre, 2004. Este enlace le mostrará los beneficios disponibles a familias que trabajan juntas. Le brindan una buena oportunidad de tratar servicio comunitario. Comuníquese con Volunteer Center of RI o con Points of Light Foundation.
En ese sitio, busque organizaciones que trabajan con temas que sean importantes para usted. O si conoce alguna agencia a la que tiene mucho respeto, llámelos para preguntarles si necesitan voluntarios.
Sugerencias cuando uno es voluntario
Encuentre algo que satisfaga los intereses de la familia. Considérenlo en conjunto.
Trate de encontrar algo en donde tanto los niños como los adolescentes puedan planear la actividad.
Sea flexible. Quizás no encuentre la situación perfecta inmediatamente.
Comience con algo pequeño. Encuentre algo que se acomode a su rutina. No se comprometa a hacer algo que realmente no podrá llevar a término.
Averigüe qué se espera de usted o su familia. Pregunte si primero los van a entrenar.
Sea responsable. Sea puntual. Vístase apropiadamente. Esté listo a hacer lo que se necesite hacer.
Haga de la actividad algo divertido.
Al terminar la actividad dedíquele un poco de tiempo para reflexionar sobre la misma. Hablen de lo que hicieron, la razón porque la que lo hicieron, qué sintieron y lo que aprendieron.
No olviden celebrar sus esfuerzos. Los hará querer volver a hacerlo.
(Información proporcionada por el programa de voluntarismo familiar del Centro de Voluntarios de RI. El programa de voluntarismo familiar para el 2004 fue posible gracias a un donativo de la Fundación Carlisle de Framingham, MA)