Reconozca y dígale cuando está haciendo algo bien. Esté presente cuando sobresale.
Todos los jóvenes desean la aprobación de sus padres. Esto les da la confianza de enfrentar al mundo. Les ayuda a formar su propia identidad.
Darles apoyo también le ayuda a fortalecer su relación con ellos. Un estudio tras otro demuestra que cuando los adolescentes tienen relación con sus padres es cercana y fuerte están mejor preparados para enfrentar la vida. Son más saludables y menos propensos a involucrarse en comportamientos peligrosos. Tienen una mejor imagen de sí mismos y tienen más éxito en la escuela y en su futuro1.
Muestre entusiasmo por sus logros – aun los más pequeños. Celebre cuando hace un buen trabajo. Enfóquese en las cosas que su hijo(a) hace bien.
Sea específico por lo que lo está celebrando/elogiando. Eso demuestra que usted estaba poniendo atención y que su apoyo es sincero.
Ponga atención a lo que ellos consideran importante. Demuestre interés y apoyalo por las cosas que a ellos les importa – aunque no tengan el mismo significado para usted.
Celebre tan pronto como se lo han ganado. Si los apoya por una cualidad personal (como por ejemplo por ser inteligente o talentoso) entonces no aprenderán a tratar de aprender cosas en las que no son buenos. Si solamente apoya los resultados (como buenas calificaciones, por ejemplo), entonces ellos ya no son el centro del apoyo. Pero si apoya el esfuerzo, les enseña a seguir aprendiendo y esforzándose.
Bríndeles suficientes oportunidades de ganarse sus elogios. Como toda persona, los adolescentes necesitan sentirse merecedores del amor y del elogio que se les expresa. Ganan respeto a sí mismos cuando aprenden nuevas habilidades, ayudan a otros o demuestran que pueden ser responsables.
No los elogie cuando no se lo hayan ganado. Los jóvenes saben diferenciar cuando un elogio no es sincero y hasta pueden sentirse insultados. También hace que un elogio verdadero tenga menos significado.
Critique menos. El miedo y la vergüenza los hace sentir inseguros y enojados. El refuerzo positivo es más efectivo porque les da valor. Hábleles de los errores que cometen. Ayúdeles a encontrar otras opciones que pudieran haber tomado.
Si fallan, déles apoyo. Si se esforzaron verdaderamente, celebre el esfuerzo. El elogio les da la confianza de seguir tratando.
Y luego, ayúdeles a mejorar. Celebre los pequeños logros que se van dando en el camino.
En lugar de decir:
Mejor diga:
"Eres un buen muchacho/buena muchacha."
"Me siento orgulloso de la manera en que manejaste la situación."
"Felicitaciones. Ganaste."
"Felicitaciones. No me sorprende que ganaras la elección. Creaste un buen plan y expresaste tus ideas muy bien."
"Tienes buenos amigos."
"Me gustan tus amigos. Tienes buenos amigos porque tú sabes ser un buen amigo también."
"Me siento orgulloso de ti."
"Me siento orgulloso de ti. Lo planeaste todo con cuidado y se notó."
"Me encanta tu pintura. ¡Eres muy talentoso!"
"Me encanta cómo pintas. Me gusta cómo usas los colores y tratas estilos nuevos."
"¡Qué golazo metiste!"
"¡Qué golazo! Últimamente has estado practicando mucho y se ven los resultados."
"Buen trabajo."
"Buen trabajo. De verdad me gustó la manera en que ……"
"¡Eres tan inteligente!"
"¡Eso si que es usar la cabeza! ¿Cómo encontraste la solución?"
"¡Te sacaste una A!"
"¡Te sacaste una A! Sé lo que te has esforzado en esa materia."
"Hiciste un buen intento."
"De verdad que te esforzaste y siento mucho que no te hayan salido las cosas como hubieras querido. Pero te apuesto que podrás lograrlo la próxima vez."