Como ayudar a los adolescentes a evitar los embarazos
Todo padre y adulto puede ayudar a los adolescentes en actuar responsablemente para reducir las posibilidades de que enfrenten un embarazo antes de estar completamente preparado para la vida adulta. El tener una relación fuerte y cercana con su hijo adolescente crea expectativas y límites claros; de la misma manera que comunicarse con frecuencia y honestamente sobre asuntos importantes marcará la diferencia.
Sea claro sobre sus valores y actitudes en lo que se refiere al sexo. Los estudios muestran claramente que el hablar con los jovencitos sobre el sexo no les alienta a volverse sexualmente activos. Pero “hablar” solamente, no es suficiente. Las conversaciones acerca de las relaciones personales e intimidad deben comenzar temprano en la vida del niño, teniendo en cuenta su edad, y continuarlas hasta que alcance la adolescencia. Hable con su hijo sobre el sexo, el amor y las relaciones personales.
Dígales cuáles son sus valores y actitud con respecto al sexo. Cuando se trata del sexo, como padres es muy importante demostrar un buen ejemplo.
Hábleles a sus hijos desde pequeños, y a menudo, sobre el sexo y sea específico. Los muchachos se hacen muchas preguntas sobre el sexo. Con frecuencia, quieren hablar con sus padres, pero no se sienten cómodos de comenzar una conversación. Usted es el adulto, así es que, comiéncela. Asegúrese de escuchar tanto como de hablar. No convierta la conversación en una lección. Sea abierto, honesto y respetuoso. Dígales en lo que usted cree y el porqué. Si no sabe la respuesta a alguna pregunta, dígales que no la sabe. Pregúnteles lo que ellos opinan y lo que saben, para corregir la información incorrecta. Pregúnteles qué es lo que les preocupa, de haber algo. Respete su privacidad y mantenga en confidencia lo que le digan, a menos que estén en peligro.
Algunas maneras de comenzar la conversación:
Puede comenzar una conversación cuando van juntos en el carro.
Haga una “cita” para salir con su adolescente, ya sea al cine, un evento de deporte, de compras, a cenar o a un museo. Los hace sentir que son importantes y especiales para usted. Le da la oportunidad de ver cómo le está yendo y a ellos, de hablar con usted en privado, lejos de los otros miembros de la familia.
Lean juntos un libro y coméntelo o miren una película juntos. Busque oportunidades de poder hablar sobre el sexo y las relaciones personales.
Tome el tiempo para hablar cada día. Tómese unos minutos para hablar con ellos y saber lo que puedan estar pensando.
Sepa escuchar. Los sentimientos sobre la sexualidad pueden ser confusos para los jóvenes. Por lo tanto, les es difícil hablar del sexo. Usted se los puede hacer más fácil si les sabe escuchar. No juzgue. Solamente escúchelos y apóyelos.
Supervise y monitoree a sus niños y adolescentes. Establezca reglas, ponga horas para llegar a casa y sea claro sobre la manera en la que espera que se comporten. Cuando salgan con sus amigos, pregunte dónde van a estar. Si están en la casa de algún amigo, asegúrese de que haya un adulto confiable en la casa. El monitorear y supervisar a sus hijos no lo convierte en una molestia. Lo convierte en padre de familia.
Conozca a los amigos de sus hijos y a sus familias. Los amigos ejercen una gran influencia entre ellos. Al animar a sus hijos a participar en actividades saludables como la música, danza, deportes, clubes escolares, servicio comunitario, etc., les facilitará que se asocien con otros muchachos, cuyas familias pudieran compartir sus mismos valores. De ser posible, haga una fiesta o algún tipo de reunión para conocer a otros padres de familia y hablar sobre cómo establecer las mismas reglas y expectativas. Por ejemplo, es mucho más fácil poner en práctica una hora de llegada a casa si todos los padres de los amigos de sus hijos tienen las mismos expectativas.
Procure que desistan de comenzar citas amorosas demasiado pronto, con frecuencia o permanentes. Las actividades en grupo están bien, pero estudios demuestran que el permitir que su hijo(a) se involucre en amores antes de cumplir los 16, pudiera causar problemas. No existe, por razones de desarrollo, causa alguna para que los adolescentes comiencen a tener amores antes de cumplir los 16. Dígale a su hijo qué tan en desacuerdo se siente con respecto a citas amorosas antes de los 16 años, hágalo antes de que quieran comenzar a tenerlas.
Tome una posición firme en cuanto a que su hijo o hija tenga amores con una persona mucho mayor que ellos. La diferencia de poder y madurez que existe entre las jovencitas y los muchachos u hombres mayores pudiera llevarlas a situaciones arriesgadas, incluyendo relaciones sexuales no deseadas, sin protección y hasta a situaciones de abuso. Esto también puede ocurrirle a los jovencitos.
Dígales a sus hijos cuánto usted valora la educación. Los jóvenes que valoran la educación tienen menos tendencia a involucrarse en comportamientos arriesgados. Participe en la educación de sus hijos. Asista a las conferencias para padres de familia, únase a la PTA (Asociación de padres y maestros) o hágase voluntario en la escuela de sus hijos. Conozca al director, los maestros, los consejeros académicos y los entrenadores. Verifique que sus adolescentes cumplan con su trabajo de aula y sus tareas escolares. Hábleles de la importancia de la educación y de cómo un embarazo precoz pudiera impedirles graduarse o asistir a la universidad.
Favorezca la recomendación de impartir educación sexual completa en las escuelas. Estudios recientes demuestran que los programas de educación sexual que tocan los temas de la abstinencia y la anticoncepción, retrasan la actividad sexual entre adolescentes. Una educación sexual completa alienta a los adolescentes a demorar la actividad sexual y les proporciona información sobre control de la natalidad y prevención de enfermedades venéreas lo que les protege, si es que son sexualmente activos, y les prepara para tomar decisiones responsables en su vida adulta.
Fuente:
La infamación y consejo son cortesía de The National Campaign to Prevent Teen Pregnancy, www.teenpregnancy.org