¿Quiere saber lo que están haciendo sus hijos adolescentes?
Aprenda a escuchar y escuche para aprender.
Hacer que sus hijos adolescentes le hablen parece ser algo difícil de lograr. Comience la conversación, pero luego, escuche. Empezar comunicación toma tiempo y esfuerzo. Busque oportunidades para conversar: en la mesa, el carro, etc. Algunos expertos opinan que las muchachas se sienten más cómodas de conversar en comparación de los muchachos, pero éstos pudieran sentirse más cómodos de conversar mientras hacen alguna otra cosa, por ejemplo: una tarea.
El escuchar es la habilidad más importante para una buena comunicación. La mayor parte de adolescentes esperan que usted comience la conversación. Comience preguntándoles qué opinan o sienten con respecto a algún tema. Escuche lo que le digan al respecto. Si les escucha, estarán más dispuestos a expresarse libremente. El escuchar atentamente demuestra que usted puede ofrecer apoyo cuando su hijo adolescente tenga un problema. Los estudios demuestran que la manera en la que usted escucha tiene más efecto en su hijo que lo que usted dice en sí.
Los padres de familia pueden ser modelos a seguir de lo que forma una buena comunicación si constantemente demuestran saber escuchar y hablar con sus hijos. Al demostrar una buena habilidad en escuchar, es más probable que su hijo adolescente utilice una buena habilidad en escuchar con usted. A continuación le presentamos algunas sugerencias con respecto a hablar y escuchar a su hijo adolescente:
No haga preguntas que se puedan contestar con un “sí” o un “no”. Haga preguntas específicas sobre sus actividades, amigos y la escuela. Sea más específico que cuando dice: “¿Cómo te va?” Mejor pregunte: “¿Qué opinas de…?” o “¿Por qué crees que… Ocurrió?” o “¿Qué harías si…?”
Escuche a su hijo antes de expresar sus propias ideas. Luego, honestamente, dígales cuál es su opinión y porqué. Si no está seguro sobre ciertos temas, también dígaselos y hablen al respecto.
Si su hijo quiere hablarle y usted está ocupado, trate de dejar de hacer lo que está haciendo y escúchelo. Si no puede hacerlo inmediatamente, elija un momento en que pueda dedicarle todo su tiempo.
Préstele a su hijo toda su atención cuando hablen. Mírelo. Escúchelo atentamente. No lo interrumpa. No lo critique antes de escuchar lo que tenga que decirle. Piense sobre lo que su hijo quiere decirle.
Hable con su hijo adolescente sobre los amigos de él/ella y sobre la presión que ejercen sus compañeros. Pídale que piense sobre las decisiones que toma. Quizás le hable de sus temores o preocupaciones.
Hable con su hijo cuando las cosas están bien. No querrá que su hijo piense que usted solamente le habla o lo escucha cuando hay un problema. Comience una conversación cuando las cosas están bien y escuche lo que su hijo tenga que decirle de las cosas buenas que le ocurrieron durante el día.
Ayude a su hijo adolescente a expresar sus sentimientos. Ayúdele a que pueda decir: “Me siento decepcionado porque…” “Me siento confundido porque…” o “Tengo miedo que…ocurra”. El aprender a expresar sus sentimientos con palabras le ayudará a controlar sus emociones. Eso le ayudará a tomar buenas decisiones.
No se enoje si su hijo le dice la verdad sobre algo. Si se enoja, no volverá a confiarle sus problemas. Hágale sentir seguro con usted, aunque a usted no le guste lo que oiga. Escuche atentamente lo que le diga, permanezca calmado y ayúdele a resolver el problema.
Tome muy en cuenta los sentimientos de su hijo. Los adolescentes generalmente desarrollan sentimientos fuertes por cosas que usted consideraría sin importancia. Escúchelo de todas formas, para que sepa que usted se preocupa por él/ella.
Preste atención especial a la comunicación no verbal. Esté atento a las emociones, como el enojo, la felicidad o el temor, y también al lenguaje corporal con el que su hijo se expresa cuando está hablando. Esto pudiera ayudarle a entender cómo se siente un adolescente con respecto a un tema, aun cuando no están expresando sus sentimientos de manera abierta.
A continuación le damos algunas ideas que puede utilizar para comenzar una conversación:
Pregúntele de programas que mira en la televisión, como las noticias o su programa de televisión favorito, o en las películas.
Pídale su opinión de algo en lo que usted ha estado pensando o ha oído en las noticias.
Cuéntele de cuando usted era pequeño.
Háblele de lo que le ocurrió durante el día y luego pregúntele del día de él/ella.
Felicítelo por algo que haya hecho y luego hablen al respecto.
Si su hijo está triste, herido o frustrado por algo, dígale que entiende cómo se siente y que lo ama. Pregúntele si quiere hablar del asunto, pero no lo obligue a hablar si no quiere. Dígale que está listo para escucharle cuando quiera hablar.
Pregúntele por sus amigos.
Escuche y hágale sentir que se preocupa por él/ella. El escuchar atentamente ayuda a fomentar una buena relación. Los adolescentes necesitan saber que sus padres pueden escucharles sin emitir juicios prematuros.