Lo que los adolescentes hacen después de la escuela
Los jóvenes necesitan actividades estructuradas y positivas después del día escolar.
Los adolescentes pasan menos del 20% de su tiempo en la escuela. Las horas antes y después de la escuela, las vacaciones de verano y otras vacaciones forman el resto de ese tiempo. Durante esas horas, pudieran estar metiéndose en problemas, pues no hay supervisión de adulto, o pudieran estar participando en algo positivo en donde adquiriera destrezas y conocimientos. Los estudios demuestran que los programas después del día escolar de calidad, ayudan a los preadolescentes y adolescentes a desarrollarse social, emocional y académicamente. Los programas bien organizados ayudan a los jóvenes durante su proceso de aprendizaje y les ayuda a tener éxito en la escuela. Los adolescentes que asisten a programas de calidad después de la escuela son menos propensos a fumar, consumir bebidas alcohólicas y usar drogas así como a involucrarse en actividades delictivas.
* Encuentre un programa o actividad después de la escuela para su hijo preadolescente o adolescente. Usted se sentirá más tranquilo sabiendo que su hijo está en un ambiente seguro, haciendo algo constructivo.
Encuentre un programa o actividad después de la escuela para su hijo preadolescente o adolescente. Usted se sentirá más tranquilo sabiendo que su hijo está en un ambiente seguro, haciendo algo constructivo.
Pregunte a su hijo adolescente qué les gustaría hacer después de la escuela y explore todas las alternativas disponibles. Existen muchos programas para escoger, especialmente para muchachos en escuela secundaria. Algunos de esos programas se encuentran en centros o agencias comunitarios. Otros se encuentran en escuelas secundarias. También, muchas escuelas de bachillerato tienen una amplia variedad de actividades extra-curriculares.
Busque programas que satisfagan los intereses y pasatiempos de su hijo. Pregúntele si hay algo que realmente le gustaría hacer o quisiera aprender, quizás en la escuela o la comunidad pudiera haber un club o programa que ya lo ofrezca.
Cualquier cosa que su hijo haga después de la escuela, sepa en dónde está. Sepa con quién está. Asegúrese que hay un adulto confiable cerca. Asegúrese de poder localizar a su hijo y que él/ella puede localizarlo a usted. Llame y confirme que está allí, si puede. Asegúrese que tenga una forma segura de volver a casa.
Si su hijo adolescente trabaja, asegúrese que trabaja menos de 20 horas semanales. El empleo es una forma excelente para que los adolescentes aprendan nuevas destrezas y, al mismo tiempo, ganen dinero. Pero, trabajar más de 20 horas interfiere con el trabajo escolar y las necesidades sociales.
¿Cómo puede encontrar un programa para después de la escuela? Busque. Pregunte.
Muchos programas después de la escuela se encuentran aquí en este sitio de la red: ParentLinkRI.org. También puede encontrar mas infamación en los siguientes lugares:
Comuníquese con el YMCA o YWCA local.
Comuníquese con grupos como el 4-H, el Girl Scouts o Boy Scouts u otros grupos similares en su comunidad.
Pregunte en la escuela de su hijo.
Este atento a avisos en los periódicos locales o en uno de los periódicos que se publican para padres.
Pregunte a los amigos de su hijo, a los padres de ellos o a otros padres.
Este atento a boletines en la biblioteca, bodegas o colmados, clínicas de salud, centros de servicio social o en su congregación o iglesia.
Consulte la guía de nombre Providence Youth Opportunities Guide.
Comuníquese con la organización Options for Working Parents, al 401-272-7510 (para el área de Providence).
¿Cómo sabrá cuál programa después de la escuela para niños de secundaria es bueno? Bueno, pues, pregunte.
Visite el programa cuando este funcionando. Pregúntese qué le parece. Si puede, pregunte a los niños que asisten al programa. A continuación le sugerimos algunas de las preguntas que pudiera hacer al director del programa:
¿Participan los niños en actividades positivas?
¿Son variadas las actividades?
¿Hay oportunidad de hacer tareas y tener ayuda, si es necesaria?
¿Le parece que los muchachos se ven interesados y contentos?
¿Le parece que se están divirtiendo y aprendiendo?
¿Se les anima a tomar nuevos retos y aprender nuevas destrezas?
¿Se llevan bien todos?
¿Son claras las reglas de comportamiento?
¿Se aplican las reglas de manera consistente?
¿Hay suficiente personal (por lo menos un adulto por cada 13 jóvenes)?
¿Le parece que el personal es afectuoso y que apoya a los jóvenes?
¿Es el lugar seguro y limpio?
¿Hay suficiente espacio para las diferentes actividades?
¿Hay suficiente equipo bueno?
¿Sirven golosinas nutritivas?
¿Coordina el programa sus actividades académicas con la escuela?
¿Es el programa lo suficientemente flexible para acomodar su horario y el de su hijo adolescente?
National Center for Juvenile Justice, 1999; U.S. Department of Education. 21st Century Community Learning Centers: Providing Quality Afterschool Learning Opportunities for America's Families, September 2000; YMCA of the USA. After School for America's Teens, March 2001; U.S. Dept. of Health and Human Services. Adolescent Time Use, Risky Behavior and Outcomes: An Analysis of National Data, 1995.