La actividad física regular y la buena nutrición van de la mano. Son hábitos perdurables que los jóvenes deberían adquirir.
Hacer ejercicio ayuda a relajarse, le pone en forma y le hace verse y sentirse mejor. La nutrición es la manera en la que damos energía a nuestro cuerpo. El ejercicio y la buena nutrición son cosas que la familia puede hacer junta. Estos son hábitos que los niños aprenden desde temprano y que tienen un impacto importante que perdura toda la vida. En los Estados Unidos, la inactividad física contribuye a 300.000 muertes al año, las cuales se pudieran prevenir. El estilo de vida sedentario es uno de los factores de mayor riesgo dentro de una variedad de enfermedades previsibles que reducen la calidad de vida y mata a las personas en este país.1
Lo cierto es que la actividad física y la buena nutrición no son solamente importantes para la salud sino que los estudios demuestran que también ayudan a que los jóvenes se desempeñen mejor en la escuela.2
Los padres pueden ayudar a que sus hijos adolescentes y preadolescentes se mantengan en buena forma física.
En su capacidad de padre de familia, debe educar a sus hijos sobre la manera en la que deben mantenerse en buena forma física para tener una vida larga y saludable. Pero, ¿cómo se hace eso? A continuación le presentamos algunas sugerencias que le ayuden en esta tarea.
Comience a enseñarle a los niños, desde una edad temprana, la importancia de estar saludable. Es importante hacer énfasis en hábitos saludables desde el nacimiento. El estar físicamente activo y comer de manera apropiada con sus hijos les dará un ejemplo “saludable.” El tomarse tiempo para esas actividades les demuestra a sus hijos que usted cree que la buena nutrición y la buena forma física son importantes. A medida que vayan creciendo, hábleles de la importancia de las mismas.
Sea un modelo saludable para sus adolescentes. Su hijo espera su consejo y sabiduría. El ejercicio y los patrones de dieta que hayan adquirido se convertirán en sus modelos. Ellos verán si usted tiene comidas balanceadas, sabe manejar situaciones estresantes y se mantiene activo. Toda la familia puede afiliarse al “Y”, una liga deportiva, un gimnasio, etc.
Limite las actividades que no tienen mucha actividad o ninguna actividad física. La televisión, los juegos en video y las computadoras son el vehículo de la inactividad. Limite la cantidad de tiempo diario que sus hijos tienen acceso a éstos o cualquier otra actividad sedentaria como jugar naipes o juegos de mesa, hablar por teléfono, etc. No olvide que ya sus días tienen actividades sedentarias, en la escuela y con las tareas escolares.
Aliente a tener actividades que sean de actividad física total. Enlistarse en intramuros después de la escuela, equipos de recreación o deportes es una de las formas de hacer esto. Otras actividades incluyen: enlistarse en algún gimnasio, en un grupo de baile o karate o caminar a la escuela. Las actividades se vuelven más divertidas si se hacen con los amigos. En lugar de escuchar música solo en su habitación, pueden utilizar un Walkman y estar físicamente activo mientras escucha música y camina con sus amigos.
Ser voluntario o prestar servicio comunitario. Si a su adolescente se le dificulta enlistarse en un equipo deportivo o actividad ¿qué tal si se hace voluntario en un centro local para ancianos? En lugares como ese, se les ofrece a los adolescentes la oportunidad de sentirse importantes y necesitados. A algunas personas mayores les encanta pasar tiempo con los jóvenes y aprovechan la oportunidad de estar físicamente activos por medio del baile y el ejercicio. También existen oportunidades para que los jóvenes se enlisten y se entrenen para maratones de caminatas y otras actividades similares.
No recompense a sus adolescentes con comida. Aunque las celebraciones generalmente van acompañadas de comidas, el comer como recompensa no es un buen hábito que sus hijos debieran aprender. Ofrezca otras recompensas; por ejemplo, puede practicar las siguientes actividades, que a todo adolescente le gusta: patinar (en ruedas, en hielo o en tabla), nadar o cualquier otra actividad.
Incluya a sus adolescentes en actividades de cocina en el hogar. Haga que sus adolescentes participen en la compra de alimentos y su preparación. Esta es una manera excelente de enseñar a sus hijos sobre cómo la buena nutrición ayuda a que nuestros cuerpos logren y mantengan una buena salud. La moderación (no mucho) y la variedad (diferentes tipos de comida) son la clave para una buena nutrición. El comer una variedad de alimentos con moderación puede ayudarnos a adquirir las vitaminas, minerales y nutrientes que nuestro cuerpo necesitan.
Mantenga golosinas saludables en casa. Las golosinas que son altas en azúcares, grasa o sal son aceptables ocasionalmente, de vez en cuando. Pero, por lo demás, los adolescentes necesitan alimentos saludables: frutas, verduras, granos enteros y proteínas bajas en grasa. Procure ofrecer golosinas que su adolescente nunca ha probado antes. Ofrezca mangos, kiwis, yogurt, batidos de fruta, verduras frescas con aderezos de queso o garbanzos molidos, galletitas de arroz o de cereales enteros, nueces o semillas. Hasta pudiera sorprenderse de cuánto les pudieran gustar a sus adolescentes.
Esté al tanto de lo que le gusta a sus adolescentes. Los adolescentes tienden a hacer cosas si disfrutan de ellas. Si les gustan actividades en las que se incluyen a sus amigos, entonces asegúrese de incluirlos siempre que sea posible. A muchos adolescentes les encanta la tecnología. Si le compra un podómetro o monitor cardíaco, esto pudiera animarle a que sea más activo. El podómetro es un instrumento que cuenta la cantidad de pasos que su hijo tiene en un día. Su hijo tiene el control de acumular 10.000 pasos al día. Un monitor cardíaco muestra cuántas veces late el corazón por minuto. El monitor es un instrumento magnífico para saber cuándo su corazón ha alcanzado la meta dentro de la zona ideal de latidos. Ayuda a saber cuándo hay que esforzarse más, si se está ejercitando lo suficiente o si se está esforzando demasiado.
Ayuda en el hogar. Los adolescentes pueden participar en muchas actividades físicas cuando ayudan a las tareas domésticas. Las siguientes actividades proporcionan actividad física: cortar el césped, atender el jardín, pasar la aspiradora, remover la nieve, etc. Asegúrese de decirles lo mucho que agradece su ayuda.
Participe en la escuela. Reúnase con los maestros de su hijo para preguntar sobre el programa de educación física de la escuela. Muchos departamentos de educación física en todo el estado no cumplen con los 100 minutos de educación sobre la salud y educación física semanal que son requeridos por el estado. Si las clases de salud y educación física de la escuela de su hijo no ofrecen suficiente ejercicio, pida a la administración escolar que le expliquen la razón. Abogue por sus hijos. También, enseñe a sus hijos cómo abogar por ellos mismos.
Elementos necesarios para estar en forma.
Para ayudar a nuestros hijos a estar en buena forma física, debemos entender las partes que componen el bienestar físico. Para alcanzar tal bienestar físico, debe encontrarse bien en las áreas siguientes:
Cardiorrespiratorio o resistencia aeróbica. Esto se refiere a la habilidad de tener actividad física moderadamente enérgica por un periodo de tiempo (correr, nadar, saltar cuerda, montar bicicleta, etc.)
Resistencia muscular. Esta es la habilidad de repetir muchas veces un movimiento o mantener una posición por un periodo largo de tiempo (levantar pesas, hacer lagartijas, levantar su propio peso en una barra, asentadillas, etc.)
Fuerza muscular. Se refiere a la habilidad de levantar el peso más pesado que se pueda, por una sola vez (levantamiento de pesas, etc.)
Flexibilidad. Es la habilidad de mover las articulaciones con un alcance completo de movimiento (hacer círculos con los brazos, estirar las pantorrillas y piernas, etc.)
Composición corporal. Indica la proporción de grasa en comparación a músculo y hueso en su cuerpo.
Los jóvenes necesitan actividad diaria.
De acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer, la Asociación Nacional para Deportes y Educación Física y el Departamento de Agricultura Estadounidense y Servicios Humanos y de Salud,3 todos los adolescentes y preadolescentes deben tener como meta por lo menos 60 minutos de actividad física, de moderada a enérgica, durante la mayor parte de la semana, de preferencia, a diario.
Esto puede lograrse durante varias sesiones diarias. El participar en una variedad de actividades contribuye a cumplir esa meta.
VERB (Centers for Disease Control and Prevention)
Resources to help 9-13 year olds be physically active. http://www.verbnow.com/
BAM – Body and Mind (Centers for Disease Control and Prevention)
Resources for 9-13 year olds, to help them make healthy choices. http://www.presidentschallenge.org/
1US. Department of Health and Human Services. (2001).Physical Activity Fact Sheet.
2Action for Healthy Kids. (2002). Fact Sheet Nutrition. Physical Activity and Achievement.
3American Cancer Society. (2002). “The Complete Guide – Physical Activity and Nutrition.” US Department of Agriculture, US Department of Health & Human Services. (2000). Dietary Guidelines for Americans 2000. 5th Edition. National Association for Sport and Physical Education. (2003). * Press Release: Children need greater amounts of physical activity in 2004.*