La graduación de la escuela secundaria (bachillerato/High School) y de cómo mantener seguros a los adolescentes.
Los padres pueden ayudar a que sus hijos adolescentes la pasen bien y estén seguros el día de su graduación.
Graduación de la escuela secundaria (bachillerato/high school) debería ser un momento de regocijo y la ocasión para celebrar los logros de los alumnos. Desgraciadamente y con frecuencia, algunas veces un suceso trágico acompaña la celebración. En muchos casos, las drogas y el alcohol están presentes.
Tome las medidas necesarias para cambiar lo que parece ser el comportamiento normal al celebrar la graduación.
Celebrar la graduación puede ser algo arriesgado para algunos jóvenes. Ya que algunas veces en la cultura estadounidense, tanto los padres de familia como la comunidad y los mismos compañeros, esperan una celebración que dure toda la noche, que las muchachas y muchachos se queden a dormir y que se beba. De hecho, algunos padres de familia y comunidades toleran este tipo de comportamiento y hasta lo fomentan. Para mantener su hijo fuera de riesgos y para cambiarle la percepción a los jóvenes, de que tener fiestas imprudentes es normal y aceptable, usted debe colaborar con su escuela y su comunidad. Usted también puede ayudar a que su hijo adolescente permanezca a salvo de estos riesgos asumiendo responsabilidad, participando y estableciendo límites.
Supervise las fiestas de graduación. La probabilidad de que un joven participe en algún tipo de comportamiento negativo y arriesgado aumenta cuando no hay supervisión. Las fiestas de graduación y las estadías nocturnas (sleepovers) sin supervisión aumentan las posibilidades de consumo de drogas, alcohol, de tener sexo sin protección y accidentes automovilísticos graves.
Sepa lo que hacen sus hijos. Incluso en la noche de la graduación, pregúnteles dónde van, con quién estarán y qué harán. Pregunte quién y cómo los supervisarán en la fiesta. Tenga cuidado con las estadías nocturnas y con fiestas que duran toda la noche. Para algunos adolescentes, las estadías nocturnas son la oportunidad para consumir drogas, bebidas alcohólicas y tener relaciones sexuales, y los compañeros los pueden poner bajo mucha presión. En los adolescentes, el consumo de alcohol puede llevarlos a tener relaciones sexuales sin protección o experimentar violencia entre parejas. Si su hijo adolescente asiste a una fiesta en una casa, asegúrese de que usted y los adultos que van a supervisarlos comparten los mismos valores y expectativas con respecto al comportamiento que se debe tener en la fiesta. Llame o dé una vuelta por la casa para estar seguro que un padre de familia responsable está supervisando el evento y que su hijo todavía está allí. Asegúrese de que sus hijos adolescentes tengan quién los lleve de manera segura a casa al terminar la fiesta.
Sea claro sobre lo que espera y manténgase firme. Entre los 17 y los 18 años de edad es la época cuando los jóvenes buscan ser más independientes y generalmente desean no estar bajo el control paterno. Muchos adolescentes mayores son capaces de tomar decisiones responsables y morales por sí mismos y se molestan que los padres quieran controlar su comportamiento. Pero la combinación de más independencia junto a la presión de asistir a fiestas y los temores sobre lo que depara el futuro pueden hacer vulnerables a los alumnos. Hable con su hijo adolescente sobre cuál es una hora razonable para estar de regreso en casa y apéguese a esa hora. Pídale que llame con frecuencia. Hablen con anticipación sobre las consecuencias si no cumplen con las reglas.
Cuide a todo adolescente. No todos los adolescentes tienen padres que los cuidan. Si considera que otros adolescentes pudieran estar en peligro, intervenga y vele por ellos como por los suyos. Invítelos a su casa en donde podrá supervisarlos y protegerlos. Avíseles a los padres del lugar en donde se encuentran. También, notifique a las autoridades locales si sospecha de muchachos que estén bebiendo y dígales dónde encontrarlos. Es mejor mantenerlos seguros que arrepentirse si ocurre una tragedia.
No invente excusas. Si su hijo tiene un comportamiento raro y considera que es debido a drogas o bebidas alcohólicas, háblele inmediatamente. No importa lo que su hijo le diga, manténgase calmado y escuche. Si usted pierde el control y le grita, pudiera alejarlo.
Participe. Hágase voluntario de supervisar fiestas en la escuela o en el vecindario. Ofrezca llevar y recoger a los muchachos en la fiesta de graduación. Haga en su casa una fiesta sin bebidas alcohólicas.
Anime a los adolescentes que se gradúan a tomar riesgos prudentes. Es normal y saludable que los adolescentes tomen riesgos apropiados que les ayuden a aprender, a fomentar su independencia, a sobrepasar sus temores e impulsar su confianza. En lugar de celebrar ese paso tan importante como es la graduación con bebidas y sexo, anime a sus hijos adolescentes a celebrarla con amigos y parientes de manera creativa y saludable.