Las expectativas de la fiesta de graduación del bachillerato/escuela secundaria generalmente causan ansiedad tanto a padres como a adolescentes. Los adolescentes se preocupan si van a encontrar pareja que los acompañe, si van a bajar de peso, cuánto van a gastar y qué se van a poner. Tanto ellos como sus padres se preocupan por el sexo y el alcohol.
La noche de la fiesta de graduación es un ritual y, en sus comienzos, tuvo la intención de ofrecer a los adolescentes la oportunidad de aprender sobre relaciones saludables y destrezas sociales. Sin embargo, para algunos adolescentes, las implicaciones que conlleva la fiesta de graduación son altas debido a las expectativas inapropiadas para tener relaciones sexuales, utilizar drogas y alcohol, gastar dinero y alcanzar la perfección.
Las sugerencias que siguen a continuación pueden ayudar a que sus hijos adolescentes resistan la ansiedad que la fiesta provoca, evitar desencantos y mantenerse seguros.
La perfección de la fiesta de graduación
Evite enfatizar que sea necesario tener pareja para asistir a la fiesta. Diga a los adolescentes que la fiesta puede ser tan divertida (y hasta más divertida) si van a la fiesta con un amigo o amiga o con un grupo de amigos.
Durante los años de la adolescencia, no le dé tanta importancia al hecho de lucir bonita o ser bien parecido. Más bien, procure que los adolescentes se enfoquen en mantenerse saludables por medio de una buena alimentación y el ejercicio, en lugar de enfocarse en cuál es el peso y la talla de la ropa. Ayude a que los adolescentes se sientan cómodos de quiénes son, no solamente de la manera en la que lucen. Felicíteles por sus logros, buenas decisiones y por mostrar su buen carácter y madurez. Si comienzan a obsesionarse por la talla de la ropa o por la necesidad de lucir perfectos para la fiesta de graduación, pudiera ser conveniente recordarle a las jovencitas que las imágenes que ven en las revistas para adolescentes y en los medios de comunicación no son reales y que se utilizan para vender ropa y cosméticos.
No colabore con la mentalidad rígida del “todo o nada” de que cada detalle de la fiesta debe ser “perfecto”. Pregunte a sus hijos adolescentes cuáles son, hasta ahora, sus recuerdos más felices. Lo más probable es que sean los de eventos que no se planearon.
Muestre a sus hijos adolescentes cómo mantener un buen sentido del humor.
Limite los gastos. Ayude a sus hijos adolescentes a mantener la perspectiva; ayúdeles a evitar que gasten demasiado en ropa cara, alteraciones, cenas y fiestas después de la fiesta. Las jovencitas pueden encontrar vestidos bonitos en tiendas de reventa o pueden pedirlos prestados o hacérselos ellas mismas. Ayude a sus hijos adolescentes a establecer un presupuesto razonable para la fiesta y ayúdeles a tomar decisiones juiciosas sobre cómo gastar el dinero.
Sexo y uso de sustancias en la fiesta de graduación
Establezca una relación cercana con sus hijos desde una edad temprana. Hábleles y escúcheles durante sus años de adolescencia. Hablen de sentimientos, relaciones, sexo y drogas. No espere hasta la noche de la fiesta de graduación. Hágales saber que se preocupa por ellos y cuáles son sus valores y expectativas con respecto a ellos. Cuando sus hijos saben que usted se preocupa por ellos, es mucho más probable que se preocupen por ellos mismos.
Hable con sus hijos adolescentes sobre una hora razonable de estar en casa. Es peligroso que los adolescentes anden manejando a altas horas de la noche, cuando está oscuro. Algunas personas salen borrachas de los bares y los adolescentes están cansados y no tiene experiencia manejando. También es peligroso para ellos asistir a fiestas ya bien entrada la noche o de madrugada, especialmente si no están bien supervisadas, ya que pudieran presentarse situaciones arriesgadas para beber y tener relaciones sexuales.
Hable con otros padres de familia y asegúrese de que si su hijo va a ir a otra fiesta después de la fiesta de graduación, allí habrá suficiente supervisión, no habrá drogas ni bebidas alcohólicas y que hay un plan para que los jóvenes lleguen seguros a sus casas. Considere compartir con otros padres el llevar o traer a los muchachos o unirse para pagarles un taxi o una limosina para ir o venir de la fiesta de graduación.
Hable con sus hijos adolescentes sobre la diferencia entre las relaciones saludables y las violentas. Enseñe a sus hijos a mostrar respeto y consideración por personas del sexo opuesto y enséñeles a esperar el mismo respeto y consideración para ellos. Dígales que no es aceptable abusar de una acompañante, ya sea de palabra o acción. Recuérdeles que gastar dinero en una jovencita no le da derecho a ninguna persona a esperar a cambio sexo u otros favores.
Enseñe a sus hijos a valorar y respetar las diferencias que existen entre las personas, ya sea por razón de su raza, religión u orientación sexual. Todas las personas se merecen respeto, esto incluye a lesbianas, gay o parejas transexuales, quienes también desean disfrutar de la fiesta de graduación.
Dé un buen ejemplo al tratar a otros en su familia y comunidad con respeto y dignidad.
Colabore con otros padres de familia, maestros, administradores escolares, negocios locales y líderes estudiantiles para organizar en la escuela una fiesta, sin bebidas alcohólicas, después de la fiesta de graduación.
Dé un buen ejemplo a sus hijos adolescentes si al consumir bebidas alcohólicas o medicamentos lo hace de manera responsable. Demuéstreles que se puede pasar bien sin necesidad de consumir alcohol o drogas.
Sepa dónde se encuentran sus hijos y con quién.
Cuando salgan por la puerta de la casa, dígales que espera que se diviertan, pero que también espera que estén seguros, porque usted los ama.
Para obtener otras sugerencias, vea la sección “Drinking and Partying”.