Tome un papel activo en impartir educación sexual a su hijo.
El ayudar a un niño a crecer para que llegue a ser un adulto responsable y sexualmente saludable es uno de nuestros más grandes retos. Pero si usted toma un papel activo en esa parte de la educación de su hijo, también puede lograr el éxito. Los estudios demuestran que los adolescentes están menos propensos a tener relaciones sexuales en una edad temprana si se sienten cercanos a sus padres y si sus padres pueden comunicar claramente sus valores. Así también demuestran que los jóvenes en realidad quieren hablar con sus padres de temas tan delicados como ese. Los muchachos expresan escuchar a sus padres más que a cualquier otra persona que les hable sobre este tema.
Considérese el entrenador de su hijo en este gran juego de la vida.
Usted sabe las reglas del juego. Usted sabe lo que es importante.
Busque oportunidades. Un buen entrenador aprovecha toda oportunidad que se presenta para fomentar las habilidades de los jugadores. Manténgase alerta de lo que sus hijos hablan entre ellos. Utilice los programas de televisión, las películas o los comerciales para hablar sobre el tema. Utilice cualquier oportunidad para averiguar lo que ellos realmente saben, enséñeles y dígales cómo se siente usted.
Entérese de lo demás que están aprendiendo. ¿Sabe lo que contiene el plan de estudio escolar? ¿quién es el profesor de sexualidad humana? ¿es un profesional de la salud entrenado o certificado? ¿Qué más se enseña en las comunidades de base religiosa o en grupos juveniles?
Prepárese para contestar. Un buen entrenador está listo para cuando le hagan cualquier pregunta. Existen muchos recursos de donde puede aprender y que le pueden ayudar. Visite los sitios en la red que le damos a continuación. Busque en bibliotecas o librerías. Existen secciones completas sobre cómo ser padre de familia, la sexualidad y las relaciones. Hable con amigos, otros padres de familia y líderes religiosos. Recuerde, un buen entrenador busca ayuda cuando la necesita.
Elija el momento y el lugar. Elija el momento y el lugar que es el más apropiado y le da la mayor privacidad, especialmente para conversaciones íntimas. Cuando da las buenas noches es un momento apropiado.
Mantenga abierta las líneas de comunicación. Un buen entrenador siempre está “disponible”. Es natural sentir vergüenza. Se habla de información sumamente personal. Lo importante es ser abierto para que sus hijos se sientan cómodos y seguros de hablarle de temas sensibles. Cuando lo hagan, sea honesto; y recuerde, generalmente es mucho más importante escuchar que hablar.
Practique, practique, practique. No tenga “el gran discurso”. Los jóvenes necesitan muchas oportunidades para aprender sobre la vida. Comience a una edad temprana. Espere hablar de sexo con su hijo durante la mayor parte de la vida suya. Si se equivoca, siempre habrá otra oportunidad de remediarlo.
Las tres palabras claves de educación sexual para los padres.
Respeto. El respeto significa diferentes cosas para las personas. Su hijo preadolescente o adolescente también está aprendiendo esto. Dígales que espera que ellos respeten a los otros. Explíqueles lo que esto significa. Asegúrese que entienden sus reglas familiares en lo que respecta a privacidad, tocar a otros o utilizar términos sexuales en bromas o en apodos.
Responsabilidad. Toma tiempo y esfuerzo para que los adolescentes encuentren el balance entre la libertad y la responsabilidad. Necesitan aprender que existen cosas que no pueden hacer hasta que sean lo suficientemente maduros. Necesitan suficiente experiencia en la vida para manejar las consecuencias de sus acciones. Los adolescentes necesitan escuchar cómo lidiar con sus impulsos sexuales en maneras que cumplan con los valores de la familia. Sea claro y consistente sobre lo que espera de ellos. Eso lo no sabrán por ellos mismos. Pudieran resistirse a esto debido a que miran lo que sus amigos hacen y lo que se presenta en los medios de comunicación. Está bien decir “nuestros valores son diferentes. En nuestra familia hacemos las cosas así”.
Sea modelo a seguir. Aunque que nos guste o no, somos los modelos a seguir de nuestros hijos. Ellos aprenden lo que es el amor, el sexo y las relaciones de los adultos en sus vidas. Lo que es importante es la manera en la que nosotros manejamos nuestros sentimientos, desacuerdos, enojos y errores. Presente un modelo para sus hijos y adolescentes de lo que realmente es ser un adulto maduro. Si usted necesita ayuda, búsquela.
1Resnick, M.D. et al. (1997). "Protecting adolescents from harm. Findings from the National Longitudinal Study on Adolescent Health. Journal of the American Medical Association. 278: 823-832.
2Blum‚ R.W‚ & Mann Rinehart‚ P. (1998). Reducing the Risk: Connections that Make a Difference in the Lives of Youth. Minneapolis, MN: Division of General Pediatrics and Adolescent Health‚ Department of Pediatrics‚ University of Minnesota. pp. 16-20 3Nickelodeon, Kaiser Family Foundation, and Children Now. (1998). "Talking with kids about tough issues: A national survey of parents and kids."